
De una pequeña barra familiar al punto de encuentro de Herrera. Nuestra pasión es acompañarte en cada momento del día.
Nuestra pasión es acompañarte en cada momento del día.
Nuestros Inicios: La Familia como Motor (2015)
La historia de Lymón comenzó en 2015 con una idea muy clara y un equipo muy unido: nuestra propia familia. Abrimos nuestras puertas como un pequeño y humilde bar familiar donde cada café, cada plato y cada sonrisa llevaba nuestra firma. En aquellos primeros años, trabajábamos codo con codo detrás de la barra, con la única ilusión de ofrecer un rincón acogedor donde nuestros vecinos se sintieran como en casa.
Creciendo con Nuestro Pueblo Escuchando a nuestros clientes y observando el día a día, nos dimos cuenta de que Herrera necesitaba algo más. Faltaba un espacio versátil que pudiera cubrir diferentes antojos y momentos, un lugar para todos.
Impulsados por esa necesidad, decidimos dar un gran salto y transformar nuestro pequeño bar en el restaurante multidisciplinar que somos hoy. Ampliamos nuestras instalaciones y nuestra oferta para convertirnos en tu lugar de referencia:
- Desayunos con energía: Para empezar las mañanas de la mejor manera.
- Pizzería artesanal: Masas cuidadas y los mejores ingredientes para compartir.
- Hamburguesería de calidad: Desde las opciones más clásicas hasta apuestas gourmet y atrevidas para los paladares más exigentes.
Nuestra Gran Familia de Hoy Aquel bar que en 2015 operaba únicamente con manos de la misma familia, hoy ha crecido enormemente. El volumen de trabajo y el cariño de nuestros clientes nos han permitido ampliar nuestra plantilla. Aunque ya no compartimos todos los mismos apellidos, hemos formado un gran equipo de profesionales que ha adoptado nuestra filosofía original: el trato cercano, la dedicación y el amor por la buena gastronomía.
En Lymón seguimos manteniendo la misma esencia del primer día, pero ahora con mucha más fuerza, experiencia y sabor.
¡Gracias por formar parte de nuestra historia y bienvenidos a nuestra mesa!